• Facebook
  • LinkedIn
  • Twitter
  • Pinterest
  • Gmail
  • Imprime (solo si es necesario)
  • Evernote

Editorial n°8

Equipo Editorial
Revista de Educación de Adultos y Procesos Formativos
Facultad de Ciencias de la Educación,  Universidad de Playa Ancha, Chile.

 

Descarga este artículo

Descarga aquí esta publicación (formato pdf, 406 kb)

Hubiésemos deseado comenzar esta editorial con la frase “¡tenemos un gran noticia!” y pasar a compartirles nuestra tan esperada y necesaria indexación al Catálogo Latindex 2.0, para luego extendernos en lo positivo de los avances que damos en educación social y popular, en la restitución de los derechos educativos de los menos privilegiados, en la construcción de una nueva identidad del educador de jóvenes y adultos de nuestra américa latina. Pero la realidad se nos impone, como las problemáticas coyunturales de los alumnos en las aulas a las intencionalidades del currículum, y nuestro país es conmocionado por un estallido social que no puede, sino hacernos detener antes de intentar nuevamente avanzar.

Para qué trabajamos, para qué estudiamos y seguimos políticas educacionales, para qué planificamos y diseñamos, para qué… ¿damos cuenta de lo que necesitan nuestra poblaciones de adultos y jóvenes? Un “para qué” que debemos repensar porque estamos convencidos que trabajamos por la vida de nosotros con los otros, que estudiamos y seguimos políticas públicas para entender su lógica y sus efectos en nuestras prácticas y en la vida de los estudiantes, que planificamos y diseñamos para crear dentro de un marco político porque ya hemos aprendido que transformar vidas es paralelo a trasformar sociedades. Hay que crear al pueblo incluyéndonos en él.  Lo que está por venir requiere de maestros y maestras a la altura de los procesos creativos de recomposición del tejido social. Nuestros espacios laborales son ejes por donde fluye una parte no menor de los torrentes existenciales en un país y  un continente donde la deuda con un número importante de sus ciudadanos es considerablemente impagable, mas es imperioso comenzar a disminuir ese saldo moral de injusticias sociales.

Salve el pueblo pobre, salve sus maestros que lo hacen con amor, talento y profesionalismo. Salve la educación para jóvenes y adultos.

Pin It on Pinterest

Share This