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Violeta Acuña Collado

Resumen

En el Foro Mundial de  Educación  para Todos (EPT), realizado en durante  el año 2000, 164 gobiernos se comprometieron a hacer realidad la EPT, definieron seis objetivos de los cuales dos,  se relacionan directamente con la Educación de Jóvenes y adultos:  Velar por que sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos mediante un acceso equitativo a un aprendizaje adecuado y programas de preparación para la vida activa y aumentar en 50% de aquí al año 2015 el número de adultos alfabetizados, en particular mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y la educación permanente .El presente artículo revisa la situación de la educación de jóvenes y adultos en  Chile , en cuanto modalidad educativa reconocida por la Ley General de Educación, teniendo como marco las metas  del programa mundial de EPT

Palabras clave: Educación de jóvenes y adultos - educación para todos -  educación permanente.


 

Antecedentes

Describir y analizar la actual educación de jóvenes y adultos (EDJA) en Chile exige contextualizarla   en el marco del  proceso de Reforma Educacional que se ha venido implementando desde inicios de la década de los 90 y que da cuenta de una visión respecto de la sociedad (Egaña, 2005).

La Comisión Nacional para la Modernización de la Educación (CNME)[1] fijó en 1995 las líneas orientadoras de la política educativa. Sus postulados principales asumen la  estrecha  relación  que  existe  entre  crecimiento  económico  y  educación  de  la población. Se afirma que Chile debe competir en los mercados mundiales, con países cuyas economías funcionan recientemente en torno a la creación y aplicación de conocimientos y que cuentan con una población bien educada y altamente motivada.

A partir del 2000 se manifestó un esfuerzo mayor que buscó transformar la Educación de Jóvenes y Adultos,  de acuerdo a las lógicas de la Reforma. De ahí que el 2000 supone un año de quiebre, de inicio de una nueva etapa, porque si bien no hay un “Programa de mejoramiento de la Calidad y Equidad (MECE) Adultos” propiamente establecido, sí se empezó  a hablar de un proceso de reforma que genere una nueva propuesta educativa, la que va a consistir en reemplazar el enfoque de la Educación de Jóvenes y adultos (EDJA), pasando de uno tradicional que la concibe como una respuesta a las carencias en educación básica y media, a uno que la concibe como parte de una educación permanente.

De acuerdo a lo descrito por el MINEDUC para el año 2011 el “29% de la población chilena entre 25 y 64 años poseía título de Educación Superior, 44% había completado su Educación Media, mientras que el 28% restante no lo había hecho” (MINEDUC, 2013, p.5). En cuanto a la población mayor de 15 años, se indica que posee una escolaridad promedio de 10,5 años (CASEN, 2011). Siguiendo a esta última fuente, cerca de 400.000 personas de 15 años y más afirman que nunca asistieron a la escuela y de ellas el 56,7% son mujeres.

Ahora bien, el 48,2% de las personas mayores de 15 años que son analfabetas se concentrarían en el tramo de edad de 65 años o más (CASEN, 2011). Sin embargo, habría un 15,8% de la población analfabeta entre 15 y 44 años, lo que plantea exigencias concretas al sistema educativo. En Chile, la tasa de analfabetismo en la zona rural para personas mayores de 15 años alcanzaría un 8,7% y para la zona urbana llega a un 2,5%. En cuanto a la diferencia entre hombres y mujeres en zonas urbanas, las mujeres (2,7%) alcanzan a 0,5 puntos porcentuales más que los hombres (2,2%). En zonas rurales, esta diferencia desciende a sólo 0,3 puntos más para mujeres (8,6%) que para hombres (8,9%), lo que indica que el analfabetismo en la población rural es más homogéneo en términos de distribución por género.

La Encuesta de Caracterización Socio Económica Nacional CASEN (2011) muestra cómo el bajo nivel de escolaridad está relacionado con el bajo nivel de ingreso. Sin embargo, hasta terminados 12 años de escolaridad  la situación no cambia sustantivamente y se hace mucho más evidente a partir de los 16 años de estudio, lo que significa que el mínimo básico para empezar a mejorar el ingreso,  se  alcanza  terminada  la  Educación  Media  (12  años  de  escolaridad)  y  con estudios superiores (MINEDUC, 2012).

El año 2011, 5.429.552 personas mayores de 15 años no habrían completado sus estudios obligatorios ni se encontraban asistiendo a un establecimiento educacional (CASEN, 2011). Según el UNESCO-MINEDUC (2012) la matrícula de educación de adultos para el año 2011 correspondía a 138.987 estudiantes en la modalidad regular, 30.000 personas asistían a la modalidad flexible, 13.600 estudiaban privados de libertad y 6.500 personas participaron de la campaña de alfabetización 2011. De acuerdo a estas cifras, la cobertura de la educación de adultos corresponde a un 3.48% con respecto al total de personas que no han completado sus estudios obligatorios.

 Antecedentes de la Reforma de EPJA

La reforma de la EPJA se propuso  como objetivos centrales mejorar la calidad de los aprendizajes, aumentar la cobertura y disminuir los altos índices de deserción. Para el logro de estos objetivos se ha implementado un nuevo modelo de gestión pedagógica y administrativa basado en la descentralización educativa. Este nuevo modelo transfiere un conjunto de decisiones pedagógicas y curriculares desde los organismos del nivel central a los establecimientos educacionales y a los profesores. Se trata de entregar autonomía a los establecimientos para que generen soluciones pedagógicas adecuadas a la realidad y los intereses de sus estudiantes (MINEDUC, 2004).

Uno de los principios de la Educación de Adultos es la diferenciación de su oferta  de  acuerdo  a  las  necesidades  y  características  de  los  distintos  públicos  que atiende. Es así como existe una modalidad regular para jóvenes desertores que necesitan un espacio de socialización y que pueden asistir diariamente a un establecimiento y una modalidad flexible, destinada a personas que, por diversas causas, relacionadas con su trabajo y quehacer cotidiano, no pueden asistir regularmente (MINEDUC, 2008).

La modalidad regular que se ofrece en Centros de Educación Integrada de Adultos y en  jornadas  vespertinas  de  liceos  y  escuelas  es  regida  por  la  ley  de  subvenciones (Decreto con Fuerza de Ley N°2/1998 ), pagándosele a los establecimientos municipales y particulares subvencionados por asistencia media de los estudiante.

 La modalidad flexible, regulada por el Decreto Supremo Nº 131/2003, se paga por resultados de los estudiantes los que son evaluados a través del Sistema Nacional de Evaluación, que depende del Ministerio de Educación, Esta modalidad flexible se ha ampliado desde el año 2002, con recursos del Programa Chile Califica, y se imparte en   diferentes locales, como centros comunitarios, iglesias, escuelas, sindicatos, empresas, etc. y es ofrecida por diversas instituciones: corporaciones, ONGS, academias, universidades, etc.

La reforma de Educación de Adultos recibió  dos impulsos de diferente orden: el nuevo marco curricular y el Programa Chile Califica. A este escenario se agrega un factor importante: una nueva legislación, dictada en el año 2006 (Ley N° 19.876/2006) hace obligatorios 12 años de escolaridad hasta los 21 años. Con ella, el Estado se obliga a ofrecer las condiciones para su cumplimiento.

Ley General de Educación (abril de 2009)

En la nueva ley, de reciente promulgación, se establece en el artículo 24: “La Educación de Adultos es la modalidad educativa dirigida a los jóvenes y adultos que deseen iniciar o completar estudios, de acuerdo a las bases curriculares específicas que se determinen en conformidad a esta ley.  Esta modalidad tiene por propósito garantizar el cumplimiento de la obligatoriedad escolar prevista por la Constitución y brindar posibilidades de educación a lo largo de toda la vida.”(MINEDUC, 2009).

            En  su  artículo  Nº  2  destaca:  “La  educación  es  el  proceso  de  aprendizaje permanente que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas. Se enmarca en el respeto y valoración de los derechos humanos y de las libertades fundamentales,  de  la  diversidad  multicultural  y  de  la  paz,  y  de  nuestra  identidad nacional, capacitando a las personas para conducir su vida en forma plena, para convivir y participar en forma responsable, tolerante, solidaria, democrática y activa en la comunidad, y para trabajar y contribuir al desarrollo del país.”La educación se manifiesta a través de la enseñanza formal o regular, de la enseñanza no formal y de la educación informal.

 

Nuevo Marco Curricular

El nuevo marco curricular (Decreto Supremo 239, del año 2004), modificado al Decreto Nº 257/2009, el cual estructuralmente está organizado:

Aportes del Programa Chile Califica

El Programa Chile Califica[2]   Su objetivo general era establecer las bases de un sistema articulado de    capacitación    y    educación    permanente    y    sus    objetivos    específicos   estaban relacionados con el fortalecimiento de la demanda del sistema: “Mejorar la formación general y las competencias de empleabilidad de la población activa del país de más bajos niveles de alfabetismo, ofreciendo oportunidades para la nivelación de estudios básicos y medios y la capacitación”.  Relacionado con el fortalecimiento de la oferta del sistema: “Mejorar la calidad, la pertinencia y la articulación de la formación técnica en todos sus niveles y ampliar la cobertura de la formación de técnicos de nivel superior”.    Relacionado  con  las  bases  del  nuevo  arreglo  institucional  del  sistema: “Desarrollar un sistema articulado de educación y capacitación permanente que permita a las personas disponer de oportunidades a lo largo de la vida para adquirir las competencias laborales, desarrollar itinerarios de formación técnica e informarse, para mantener vigente su empleabilidad, incorporando nuevos aprendizajes y recibiendo el reconocimiento social y profesional por los mismos” (Santiago Consultores, 2009).

De este modo, bajo el marco de la formación permanente, la Educación de Adultos se vincula estrechamente con el ámbito productivo y laboral. Temas como igualdad de género, ciudadanía activa y diversidad cultural se incluyen en el enfoque del marco curricular (MINEDUC, 2008)

 

La modalidad regular de Educación de Adultos en cifras

Tabla 1: Cantidad de establecimientos según dependencia administrativa modalidad regular de adultos, para el año 2014

Dependencia Administrativa N° de Establecimientos %
Municipal 395 48,77%
Particular Subvencionado 379 46,79%
Particular Pagado 36 4,44%
TOTAL 810 100,00%

 


Tabla 2: Cantidad de estudiantes por nivel educativo de la modalidad regular de adultos año 2013

Nivel Educativo N° de Estudiantes %
Educación Básica 17.813 13,17%
Educación Media Científico Humanista 106.396 78,64%
Educación Media Técnico Profesional 11.094 8,20%
TOTAL 135.303 100,00%

Fuente: Centro de Estudios, División de Planificación y Presupuesto MINEDUC  2014

 

Tabla 3: Matrícula total por nivel educativo según dependencia año 2013 para la modalidad regular

Nivel Educativo Dependencia
Municipal % Part. Subv. % Part.Pag %
Educación Básica 11.551 64,85% 6.172 34,65% 90 0,51%
Educación Media Científico Humanista 45.096 42,39% 55.979 52,61% 5.321 5,00%
Educación Media Técnico Profesional 6.966 62,79% 4.121 37,15% 7 0,06%
TOTAL 63.613 47,02% 66.272 48,98% 5.418 4,00%

Fuente: Centro de Estudios, División de Planificación y Presupuesto MINEDUC  2014.

 

Grafico 1: Matrícula Inicial por año en la Modalidad Regular

Matrícula Educación Media de Adultos HC y TP

 

 Modalidad Flexible

Esta   modalidad   requiere   atención   especial,   ya   que   se   ha   venido desarrollando y creciendo estos últimos años, con características diferentes a la modalidad tradicional de Educación de Adultos, esta ha girado en torno a dos ejes centrales, el aumento de la calidad y retención de los estudiantes.

    Para atender la calidad se propone el logro de los siguientes objetivos:

El Programa Especial de Nivelación Básica y Media para Adultos (PNBM) tiene un sistema de financiamiento por resultados, que se calcula sobre la base del número de módulos desarrollados y aprobados por cada participante. Pueden incorporarse a este programa todos los jóvenes y adultos que deseen completar su Educación Básica y/o Media, que no estén participando en otro programa financiado por el Estado para terminar su escolaridad.

Tanto  para  el  nivel  de  educación básica como media, el proceso educativo está a cargo de Entidades Ejecutoras.  Dichas entidades  pueden  ser  planteles  educacionales reconocidos por el Estado tales como: escuelas y liceos municipales, particulares subvencionados o particulares pagados. También pueden ser otras entidades con personería  jurídica  que  desarrollen  actividades  educativas,  de  capacitación  o  de formación profesional y  cuenten  con el personal  docente idóneo tales como: centros de formación    técnica,    institutos    profesionales,    universidades,    organizaciones    no gubernamentales y organismos técnicos de capacitación.

Su marco normativo está constituido por los Decretos Supremos de Educación N° 131 del año 2003 y N° 330 del año 2001, y el Decreto Supremo del Ministerio del Trabajo N° 265 del año 2002, en aquellos artículos que correspondan (MINEDUC, 2001).

La evaluación de los aprendizajes es de responsabilidad del Ministerio de Educación y la realizan establecimientos educacionales reconocidos por el Estado y designados como Entidades Examinadoras por las Secretarías Regionales Ministeriales de Educación (SECREDUC). Estas entidades examinadoras se encargan de aplicar pruebas de diagnóstico y exámenes finales (MINEDUC, 2001).

Los  exámenes  finales  evalúan  los  aprendizajes  logrados  por  alumnas  y alumnos en cada área de Educación Básica y de Educación Media.  Estos  exámenes  se realizan  simultáneamente  en  todas  las  regiones  del país,  de acuerdo a  un  calendario  fijado por el Nivel Central del Ministerio de Educación y la única nota válida para aprobar es la que se logra en el examen final aplicado por la entidad evaluadora correspondiente (MINEDUC, 2001).

 

La modalidad flexible de Educación de Adultos en cifras

Tabla 4: Cantidad de estudiantes por nivel educativo de la modalidad flexible de adultos para los años 2009 al 2013:

Año N° de Estudiantes de Educación Básica N° de Estudiantes de Educación Media N° Total de Estudiantes % EB % EM
2009 4.400 25.585 29.985 14,67% 85,33%
2010 6.093 32.767 38.860 15,68% 84,32%
2011 3.687 25.490 29.177 12,64% 87,36%
2012 3.901 16.806 20.707 18,84% 81,16%
2013 3.834 26.832 30.666 12,50% 87,50%
TOTAL 18.081 100.648 118.729 15,23% 84,77%

Fuente: Sistema de Información, NEByM

 

Grafico 2: Modalidad Flexible: Matrícula de estudiantes. Años 2009 a 2013

 

Matrícula Inicial por año en la Modalidad Flexible

 

CONCLUSIONES

Situación actual de la EPJA

La Reforma de la EPJA impulsada desde  el año 2000, de lenta y difícil implementación, fue  interrumpida durante  en el gobierno  del Presidente Piñera, lo que provocó  un gran atraso en los compromisos asumidos, al extremo de  cambiar el nombre de la Educación de Jóvenes y adultos a “Normalización de estudios”, concepto restringido y discriminador.

 Actualmente la reforma en curso, no logra incluso, eliminar el nombre que en la página web informativa del MINEDUC aparece con ambos nombres; normalización de estudios  y Educación de Jóvenes y Adultos. Por otra parte  las cifras indican que la EPJA sigue postergada y disminuida.  En la actual reforma no se ve con claridad si hay aumento de recursos significativos y  si el centro está en la calidad o bien lo que hay, son iniciativas aisladas  que no logran cubrir la gran demanda de la población sin estudios.

La invisibilidad de los centros de Educación de Adultos la falta de perfeccionamiento de los docentes y la ausencia de profesionalización especializada, falta e inadecuada   infraestructura, y baja subvención escolar. En los últimos años se aprecia una disminución de la población que participa en la Educación de Adultos, tanto en la modalidad regular como en la flexible. Por esto, es necesario estudiar las causas para buscar las soluciones que permitan satisfacer las necesidades de estudio de los 5,2 millones de personas que no han completado sus estudios (González, 2014).

 La EPJA no tiene opción de postular a la ley Subvención Escolar Preferencial (SEP), aun cuando la mayoría de los alumnos son jóvenes, el riesgo permanente del abandono por segunda vez, la alta deserción escolar de la educación regular provoca en un tiempo muy breve la migración de estos jóvenes a la educación de adultos, dada la necesidad de muchos de ellos de obtener una certificación que los habilite a la vida laboral, les permita el acceso a la educación superior, o bien, por las exigencias del lugar de trabajo o de la justicia, en los casos de aquellos que han infringido la ley. Por otro lado, la composición de la población de adultos en Chile obedece a múltiples factores: la necesidad de buscar una segunda alternativa en educación que comprenda más la situación a la que se enfrentan los jóvenes actualmente, las problemáticas sociales y económicas que hay en el país, la desmotivación hacia la educación regular de los jóvenes que asisten a las escuelas que reciben subvenciones estatales o la problemática educacional actual en el sistema público (Acuña, 2013).

La diversidad de la EPJA en Chile, no logra ser dimensionada y atendida; alumnos provenientes del SENAME, alumnos en contextos de encierro, alumnos con necesidades educativas especiales, trabajadores, cesantes, mujeres jóvenes adolescentes  con hijos, etc.

En 2014, la Red de Universidades  chilenas que apoyan la EDJA, en una declaración pública entregada a las autoridades,  propone una agenda de trabajo. “la ejecución de medidas  y acciones que establezcan las condiciones participativas para crear   una nueva política pública de la educación para toda la vida en nuestro país, con un sentido de justicia educativa y pleno reconocimiento  de que el Estado debe responder a los desafíos culturales y sociales que exigen  el pleno ejercicio de la ciudadanía democrática en la sociedad. Prioritariamente esta “agenda corta” debe asegurar:

  1. El establecimiento de medidas y “acciones afirmativas” que respondan a situaciones críticas  documentadas por los participantes de la educación de jóvenes y adultos  especialmente las referidas a la dotación de recursos financieros y de infraestructura,  para hacer posible el mejoramiento  del trabajo pedagógico con su estudiantado mayoritariamente en condiciones vulnerables y de exclusión, la formación profesional  de los-as docentes y directivos-as , la vinculación de los establecimientos públicos con la comunidad y su articulación con “salidas” de educación post-secundaria que sean promisorias para los –as estudiantes.
  2. La generación de procesos coherentes y pertinentes de evaluación, calificación y certificación de los aprendizajes, pues es urgente superar las enormes dificultades e inconsistencias en este ámbito que hoy generan malas prácticas,   impotencia, confusión y desesperanza,  lo que  afecta  negativamente, una vez más,  la experiencia educativa de  sus estudiantes: es necesario   enfrentar y resolver el  desfase  que existe entre las instancias que realizan los procesos de enseñanza-aprendizaje y aquellas encargadas de evaluar y certificar dichos aprendizajes.

El documento de trabajo de la Región de Valparaíso formulado por  instituciones de Educación de Adultos  representativas de  la Región, representadas  por el Diputado Rodrigo González, demandaron ante la sub comisión mixta de Educación y Hacienda en el mes de Octubre una análisis de la EPJA en el país, respecto al Financiamiento señala  “La situación actual de financiamiento no permite dar una adecuada respuesta a los requerimientos de la población atendida, fundamentalmente porque los niveles de deserción o la baja asistencia, afectan la sustentabilidad de este nivel del sistema escolar. Para esto, se hace necesario:

Con los antecedentes de que se disponen  se puede sintetizar que se  ha avanzado,  pero  lentamente, estamos lejos de cumplir con los objetivos del EPT, como tampoco se cumple con los acuerdos de BELEM en al CONFINTEA VI, (2009) respecto a todos los compromisos asumidos por el gobierno de Chile, la falta de una política de Estado, una política pública  clara y contundente, respecto a la Educación de Jóvenes y Adultos.

Es necesario en forma urgente cumplir con la ley general de Educación respecto a esta modalidad,  posicionar la EPJA en las políticas públicas, es definitivamente avanzar hacia el desarrollo, responder a una sociedad igualitaria, no segregadora y democrática.

La pertenencia social y territorial, el acceso a todas las personas a la Educación, la participación de todos y todas en nuevas propuestas pedagógicas institucionales que apoyen y cubran la gran demanda del país por educación, con estas condicionantes se podría avisorar un mejor futuro para los millones de adultos que en nuestro territorio no tienen su educación básica y media completa y los miles que aún están en el analfabetismo.

Las diversas agrupaciones, organizaciones han planteado sus demandas, han aportado con propuestas para iniciar un camino que releve la Educación de Jóvenes y Adultos, hoy el seguimiento a las políticas y la atención a los compromisos que se deben cumplir es una responsabilidad de las organizaciones sociales, no gubernamentales para exigir la incorporación de una política de estado de la EPJA.

 

Bibliografía

Acuña (2013),  Abandono de la Educación Regular de Adultos. Revista Interamericana de Educación de Adultos. Año 35. Número 1

División de Educación General (2000-2001,) Programa de Mejoramiento de la Educación de Adultos (2002). Educación de Adultos – Memoria. Santiago de Chile.

División de Educación General (2001) Programa mejoramiento de la Educación de Adultos (2001). Hacia una nueva educación de adultos: Informe de la Consulta Nacional de Docentes, Santiago de Chile. 

Egaña, María L. (2005): La EPJA en Chile,  en La Educación de Jóvenes y Adultos en América Latina y el Caribe. Hacia un Estado del Arte. Informe Regional de América Latina y el Caribe. Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe. OREALC/UNESCO. Santiago de Chile.

González, Rodrigo  (2014), Informe Diagnóstico de la Situación de la Educación  de Jóvenes y Adultos para ser presentado ante la Comisión Mixta de la Cámara de Diputados y Senada de la República, Santiago de Chile.

MINEDUC (2004). Nuevo Marco Curricular. Decreto 239 del año 2004, Santiago de Chile.

MINEDUC (2008), Memoria de la Educación de Adultos. Coordinación Nacional de Educación de Adultos. Santiago de Chile.

MINEDUC, (2009),  Ley General de Educación. Santiago de Chile.

Ministerio de Desarrollo Social (2011)  CASEN 2011,  Encuesta de Caracterización Socio Económica Nacional. Santiago de Chile.

Red de Universidades de Chile por la Educación de Adultos (2014) Nuevas Políticas para la Educación de Jóvenes y adultos.

Santiago Consultores (2009), Evaluación Programa Chile Califica. Santiago de Chile.

UNESCO (2009). Aprovechar el poder y el potencial de aprendizaje y la educación de adultos para el futuro viable., CONFINTEA VI, Belem.


[1] Los desafíos de la Educación Chilena frente al siglo XXI. Informe de la Comisión Nacional para la modernización de la Educación, 1995, Editorial Universitaria, Chile.

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Violeta Acuña Collado. Doctora en Persona, Desarrollo y Aprendizaje de la Universidad  Católica del Sagrado Corazón de Milán, Magíster en Evaluación Educacional de la Universidad de Playa Ancha (Valparaíso, Chile), Investigadora del Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la Universidad de Playa Ancha y Directora del Programa Disciplinario y de Investigación de Educación de Jóvenes y Adultos de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Playa Ancha.

 

 

[2] El Programa Chile Califica comenzó en el año 2002 y terminó el año 2010.  Fue un programa  triministerial,  en  el  que   participaron  los Ministerios   de Educación,  de Trabajo y Economía.  Fue  financiado en un 50% con créditos del Banco Mundial y 50% con aporte estatal.